Estos últimos días he estado muy ocupada… Con 3 de mis hijos preparando maletas para irse de viaje con su colegio, me encontré de pronto con un montón de lavado y planchado pendiente… Además, el sábado pasado Pilar hizo su Confirmación y tuvimos invitados en casa.
El menú fue muy sencillo y muy panameño (arroz con pollo, ensalada de papas y tamal de molde). Pero con el postre decidí hacer algo nuevo (para mí) porque me encanta probar nuevas recetas y la ocasión era perfecta. La tarta elegida fue la Sacher, muy rica y más fácil de hacer de lo que yo creía.
También he estado practicando mi decoración de tartas porque he sido invitada a participar de nuevo en el Kitchen Community que tendrá lugar en un centro comercial cercano a casa y estoy pensando en demostrar cómo decorar una tarta de Primera Comunión porque el mes de mayo es cuando habitualmente se celebra este Sacramento en España.
Como veis, he podido pasar algún tiempo en la cocina. Una de las recetas que más me gustó fue la de estas chuletas; quedaron increíbles, llenas de sabor, tiernas y jugosas.
¡Estoy segura de que os encantarán!
Ingredientes
- 1 kg. de chuletas de cerdo
- 8 lonchas de queso manchego semicurado
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- ½ taza de vino blanco seco
- ½ taza de agua
- Aceite de oliva virgen extra
- Romero fresco
- Sal y pimienta
Procedimiento
Precalentamos el horno a 180 ºC (350 ºF)
Abrimos cada chuleta con un corte horizontal y las rellenamos con una loncha de queso.
Las colocamos en una fuente de horno, bañamos con el vino blanco, rociamos con un poco de aceite de oliva, añadimos el agua a la fuente y salpimentamos al gusto.
Repartimos por encima la cebolla, el ajo y el romero.
Introducimos en el horno hasta que las chuletas estén doradas y la salsa haya reducido. Unos 45 minutos aproximadamente.
¡Qué aproveche!




















































